EXPLICACIÓN DEL MAGNETISMO NATURAL I. Tipos de sustancias


 

A partir de la relación entre estructura atómica y magnetismo, lo primero que requiere explicación es el motivo de que la mayoría de sustancias no presenten comportamiento magnético, a pesar de que en todas ellas existen innumerables y pequeñísimos imanes. Lógicamente, ello es debido a que los campos magnéticos elementales normalmente se contrarrestan. El campo magnético global de un átomo es igual a la suma vectorial de todos los campos magnéticos que aportan sus componentes individuales, principalmente los electrones. Si el átomo tiene sus orbitales electrónicos completamente llenos el campo magnético de todos los electrones se cancela, porque los valores de espín de cada pareja que forma un orbital son opuestos. El razonamiento es extensible a la mayoría de materiales, aunque tengan una estructura más compleja que una meramente atómica (por ejemplo, sustancias moleculares, macromoléculas, etc.), puesto que los electrones de enlace en estas sustancias también forman orbitales (en este caso, orbitales moleculares).

 

La aplicación en sentido opuesto del razonamiento lleva plantear que en algunas sustancias, los átomos o agrupaciones de ellos más o menos complejas, están estructurados de tal forma que los efectos magnéticos individuales se refuerzan en lugar de anularse. Esta configuración es posible porque los átomos con orbitales electrónicos semi-llenos sí tienen un momento magnético distinto de cero (y cuya intensidad depende del número de electrones desapareados o impares). Por regla general, ello no implica una actividad magnética apreciable, porque los campos magnéticos de diferentes átomos en la mayoría de los casos se siguen cancelando entre sí. Sin embargo, existen unos pocos materiales que tienen una estructura atómico-molecular especial, en la que los campos magnéticos de nivel atómico se orientan en la misma dirección y, por tanto, se refuerzan.

 

PERMEABILIDAD MAGNÉTICA RELATIVA DE ALGUNAS SUSTANCIAS

Diamagnéticas  (m' <1) Paramagnéticas ( m' >1) Ferromagnéticas (m' >>1)
Cobre       0'999991 Platino       1'000036 Hierro   300.000
Bismuto   0'999824 Aluminio   1'000023 Níquel   300
 

El valor del campo magnético puede así variar sobre unos márgenes muy amplios. Para indicar estos ordenes de magnitud se adopta como referencia el valor de la permeabilidad magnética del material, comparada con su valor en el aire o el vacío (m'=mmaterial/mvacío). De acuerdo con este criterio, las sustancias o los materiales se clasifican en tres grandes grupos, reseñados en la tabla adjunta.

 

La capacidad que tiene un medio dado de transmitir la interacción magnética también se puede relacionar con la densidad de líneas del campo magnético que atraviesa dicho medio. Dicha densidad es mayor si la sustancia transmite bien el campo magnético. En este caso, también es mayor el flujo de líneas de dicho campo magnético a través de cualquier superficie perpendicular a dichas líneas.

 
 

Así, cuando se intercala una sustancia diamagnética (la mayoría) entre los polos de un imán, el campo magnético se debilita (las líneas de fuerza se separan), si se coloca una sustancia paramagnética, se refuerza ligeramente (las líneas se juntan) y si se trata de una sustancia ferromagnética, las se refuerza de forma considerable (las líneas se aprietan fuertemente)

 
Valores de la inducción magnética

(T)

Sala blindada magnéticamente 10-14
Espacio interestelar 10-10
Campo magnético terrestre 10-4
Imán potente 0.1-0.5
Electroimán  industrial 1-2
Imán superconductor 5
Estrella de neutrones 108
 

En resumen, el magnetismo es una propiedad general de la materia y se manifiesta con mayor o menor intensidad dependiendo de la estructura de cada material. En el contexto de la física clásica decimos que esta estructura puede favorecer que los campos magnéticos elementales generados por las corrientes eléctricas de nivel atómico se refuercen o provocar que se compensen entre ellas. En el marco de la física cuántica actual, es más correcto decir que la estructura atómico-molecular puede favorecer que los momentos magnéticos de los componentes individuales se sumen o se contrarresten.

Como resultado de ello, el valor del campo magnético, B, puede variar entre márgenes muy amplios, tal como refleja la tabla adjunta.