FUENTES DE LUZ


 

Consideramos una bombilla tradicional, una cerilla y una estrella. Son tres ejemplos de fuentes primarias de luz y, al analizar su comportamiento, se observa que tienen en común el hecho de que en todas ellas ocurre un proceso que cursa con un balance favorable de energía.

 

 

La bombilla tiene un filamento muy fino de Wolframio (también llamado tungsteno) encerrado en una ampolla de vidrio en la que se ha hecho el vacío o se ha rellenado con un gas inerte, para evitar que el filamento se volatilice por las altas temperaturas que debe alcanzar. Cuando se conecta a la corriente eléctrica, el filamento se calienta por efecto Joule y enrojece hasta ponerse al llamado "rojo blanco" emitiendo luz. Este proceso físico se llama incandescencia.

 

 

La cerilla se enciende cuando se frota su cabeza en una superficie de lija. La cabeza de la cerilla contiene un agente oxidante y la superficie de fricción está compuesta generalmente por fósforo rojo, compuestos de azufre, y óxido de hierro. Al raspar la cerilla sobre la cinta que contiene el fósforo rojo una pequeña cantidad del mismo se transforma en fósforo blanco, que se inflama instantáneamente. El calor generado enciende a su vez los compuestos de la cabeza de la cerilla.

 

 

En cuanto a la estrella, en su interior se producen reacciones nucleares de fusión. La reacción de fusión más típica obtiene un núcleo de helio a partir de dos núcleos de hidrógeno. Para que se pueda producir, los núcleos de hidrógeno se han de acercar a una distancia extraordinariamente corta venciendo la repulsión eléctrica. Para ello se requiere una temperatura elevadísima como la hay en el interior de nuestro Sol.

 

A la vista de estos ejemplos planteamos el concepto de que la luz es energía que se genera en un foco o fuente luminosa, donde tiene lugar un proceso que puede ser físico, químico, nuclear, etc.

 

 

Por otra parte, al reflexionar sobre el hecho de que cualquiera de estos focos de luz (por ejemplo, la estrella) puede ser visto simultáneamente por muchas personas situadas en diferentes lugares, entendemos que la luz emitida se propaga en línea recta en todas las direcciones.

 

Ahora bien, también puede verse al resto de objetos cuando son iluminados y generalmente resultan de un color que no coincide con el de la luz que los ilumina. Son, por tanto, fuentes secundarias de luz. Cada punto de ellos, cuando es iluminado emite en todas las direcciones luz que no es idéntica a la que le ilumina. Finalmente, hay que especificar que (con independencia de que sea una fuente primaria o secundaria), lo que interpreta nuestro cerebro, a partir de la luz que procede de cualquier punto emisor de luz, es la imagen de ese punto. Al ojo le llega el extremo de un haz luminoso cónico, cuya luz, después de ser refractada, converge en la retina.

   

 
 
 
 
 

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